lunes, 11 de julio de 2011

Remera llena de ...

Ahora es a matar o morir, se cayeron poco a poco las caretas y quedamos frente a frente, quedamos vos y yo, quedo en evidencia lo que en realidad te pasa, quedo bajo la luz esa oscura hipocrecia tuya, quedo manchada la imagen que tenia de vos. La venís manchando hace rato y yo como tonto la limpiaba. Se ve que es como tratar de limpiar un trozo de barro, a medida que le vas echando agua vas desintegrando lo que es en realidad; hasta que NADA queda mas que agua que corre entre los dedos quitando la poca mugre que queda de la tierra mojada. Tierra, que en tu caso es mugre, mugre que vuelve al suelo, suelo del que saqué ese trozo de barro. Volves eternamente al barro, pero yo no vuelvo a tratar de limpiarte. Ahora entiendo que no vales la pena. Ahora entiendo que lo que tengo que limpiar es eso tuyo que me dejaste pegado, es ese barro que mancha mi remera. Y sino mejor, ¿porque no tiro la remera?

Si es necesario, estoy totalmente convencido de empezar de cero. Prefiero empezar otra vez de la nada, solo que seguir lleno de esto que también es nada, porque no vale nada en tanto es falso. Y lo mejor de todos es que sucede ahora, que me doy cuenta que en realidad no estoy solo, que en realidad si quiero puedo tener mucha gente a mi alrededor. Y vos, que siempre te concentraste en perpetuar mi imagen del solitario, el aburrido, al que no le quedaba otra no para otra cosa que para que no te dejara, a vos, que si sos esas cosas y aparentas no serlo; te perdiste de la luz que otros van a gozar ahora que decido que te vayas por donde viniste.

Me hartaste, y despreocupate, lo vas a saber. Porque yo si soy decente y no voy a pasar por la puerta de tu hogar con sonrisitas melosas e hipócritas a tomar el té. Yo voy a entrar con el olor que me dejo la mierda que andas tirando para todos lados, a hacértelo oler, a que veas las consecuencias de tu veneno. Voy a que compartamos juntos eso que reservas a la privacidad de tus gritos. Voy a que me lo grites a mi. Voy a ser políticamente incorrecto, socialmente mal visto. Voy a reírme de tu cara de "gente de bien" mirando al anarquista. Voy a enfrentarte con lo que no queres ver de vos, ya que vos te crees con derecho de inventarme a mi una vida que no fue.

Y después, a salir con la frente bien en alto, y dejar la remera llena de mierda, de tu mierda, y que la laves vos, COMO CORRESPONDE.

miércoles, 6 de julio de 2011

¿Mio o tuyo?

¿Mío o tuyo? ¿si o no? ¿importante o indiferente? ¿amigo o planta? ¿amor o utilidad? ¿querer o necesitar? ¿la historia o el presente? ¿la historia Y el presente? ¿el café suave, batido; o las copas de alcohol que embriagan los ojos? ¿cadenas o libertad? ¿silencios que valen mucho o silencios angustiosos y vacíos? ¿mates con sabor a nosotros o mate amargo a secas? ¿pizza y cerveza o unión fraterna? ¿llegar tarde e iluminar o ser puntual y el de siempre? ¿siempre sonreír y divertir o condenado a servir? ¿condonar o condenar? ¿juzgar o perdonar? ¿castigar o pelear? ¿reclamar o dudar? ¿beneficio o perjuicio? ¿mio o tuyo?

sábado, 25 de junio de 2011

LA ÚLTIMA INOCENCIA (Alejandra Pizarnik) 
Partir 
en cuerpo y alma 
partir. 

Partir 
deshacerse de las miradas 
piedras opresoras 
que duermen en la garganta. 

He de partir 
no más inercia bajo el sol 
no más sangre anonadada 
no más fila para morir. 

He de partir 

Pero arremete ¡viajera! 

lunes, 20 de junio de 2011

La historia...

Siempre fui muy bueno para historia, y siempre la detesté. No es la primer cosa en mi vida para la que incluso teniendo facilidad me es complicado seguirle el tranco por falta total de interés. Nunca me acorde una puta fecha, mas que las demasiado esenciales. En la escuela siempre hablamos de procesos, de crisis, de cambios sociales, políticos y económicos (frase vacía y chamuyera perfecta para rellenar respuestas de examenes), pero no tanto de fechas.
Ahora bien, en mi vida cotidiana siempre fui genial con las fechas. Este año me flaquea la memoria y me he olvidado de casi todas, pero siempre fui el tipo que se sabia las fechas de cumpleaños de todo el mundo, que tenia marcados los hitos de sus amistades en el calendario, que se aferraba a las fechas. Y si me preguntas, no es lo que tengo en común con mis amigos lo que me une a ellos, sino mas bien la historia (y laS historiaS, plural) que compartimos lo que nos mantiene unidos.
Analizándolo en terapia me di cuenta de la verdadera base de mis amistades, y no me es sorprendente su relación con mi historia... una historia que los precede, una historia que nos precede como amigos y que me precede a mi como este que soy hoy. Mucho antes de quinchos y pinos, de tareas y música estruendosa, muchos antes de mates y perros gigantes, de fiestas y alcohol, de mudanzas y vivencias compartidas; allá, lejos, antes de mis locuras mas profundas, de mi vegetarianismo, de mi vida en la trasnoche, del ingles y la psicología. Allá donde solo mi memoria llega, recuerdo las exigencias que nunca pude cumplir y que fundaron mi super yo. Recuerdo el precio que pague para ser quien fui y quien soy, me rehúso a seguir garpando por lo que no me corresponde. Allá, en la fundación de los preceptos que rigen mi moral, se fundó también la configuración de mis relaciones futuras. Yo solo tenía que esperar que llegaran a mi vida esos que cumplieran con lo que yo no podía cumplir, esos que cuadraran perfectamente con como mi vidrio se rompe, con mis grietas, mis carencias.
Y llegaron. Llegaron, se acomodaron y me permitieron desplegar mis síntomas, mis mas rebuscados y creativos síntomas. Síntomas que son conductas que aparentan ser inofensivas, conductas de boy scout, que me destruyen, que me mantienen en la enfermedad, que gritan las verdades que yo no quería siquiera suspirar, síntomas que cuentan la historia que yo nunca le relate a nadie... hasta hoy.
Hoy esta afuera, hoy la historia la conté, hoy empece a desenredar los hilos lógicos de esta neurosis que flagela mi existir y me obliga a encerrarme y gozar mi sintomatología en un silencio gritón. Hoy entiendo lo que ocultaban las historias, ambas. Hoy que lo entiendo surge una de las preguntas de las que tal vez he estado huyendo, una pregunta de la que no quiero saber nada, pero que ya se formulo y exige respuesta...

                    ¿Que pasa cuando la historia deja de pesar en la espalda?

martes, 14 de junio de 2011

Me gusta reir así...

Me encanta como me río hoy en día. Voy en el subte, voy en la calle, voy en colectivo, estoy en casa, en la escalera, en el ascensor, en clase, en la cama, en la ducha, en la alcoba, en la cocina, comiendo, estudiando, resumiendo... y me río. Me río sinceramente, me río sin tapujos, sin miedo a quedar como un loco frente a la gente que pasa cerca mio, sin miedo al ridículo. Río con el alma, río felizmente, sin preocupaciones. Me río solo, me río acompañado, genero risas y no me resisto a que me las genere un otro. Río con sonido, de callado, a carcajada limpia o en silencio y para mi. Me río de mi, me río de algo gracioso, me río con otros, me río de otros, me río de recuerdos. Río, constantemente.

Y si de tanto reír, mi vida se convierte en una comedia... pues bienvenida la comedia, la risa y sus promesas de finales felices.

viernes, 10 de junio de 2011

Tenemos momentos...

Para no andarnos con rodeos, lo digo así: tenemos desencuentros. Tenemos momentos en nuestra relación en los que el significado de las cosas se encuentra bien lejos de eso que nosotros entendemos y de lo que queremos que el otro entienda. Hay situaciones que no fluyen con la energía que nos caracteriza. A veces perdemos el dinamismo que nos une. Es raro, pero pasa. Y es raro, no solo por lo poco frecuente; sino que también es raro por lo raro que se siente. Acá estoy yo tratando de ver si es tristeza lo que siento, y no lo sé. Sé que es raro, sé que es algo en el estomago pero no ahí, es mas bien una energía que desde allí se expande al resto de mi cuerpo y también a nuestro bello lazo. No sé si te sentirás así, no sé si estamos conectados también en estos momentos y aunque me gustaría pensar que es así, no lo sé con certeza.
En la privación de una replica me valgo de lo que hago recreativamente para expresar esto que no quiero que quede en mi interior, dañando mi realidad o incluso a vos misma. Me hago cargo de la parte que me corresponde, cuando eso que me corresponda se esclarezca. Imagino tu estado ahora, trato al menos. El canal esta bloqueado. Y repito, es raro.
Es raro como después de un año, pensé que estábamos muy por sobre estos desencuentros, muy en otro estadio. Me equivoqué (pregunto y afirmo a la vez, si es que se puede). Creo también que, en el fondo, alguna vez coincidiste conmigo en esto de estar "más allá" de nuestras épicas peleas. Tal vez la base es habernos sentido mejores que esos dos que fuimos otrora. Tal vez el error fue creernos mejores que esos dos que por cualquier cosa, una vez cada tanto, se peleaban notoriamente. No me siento devastado como en esos momentos, pero no se bien por qué. Tal vez estoy operando como siempre opero yo, yo tan distinto a vos y tus propias formas de operar. De operar, de sentir.
Dolor me hace sentir que eso que nos une tanto, puede bien un día separarnos en tan solo un segundo y no darnos a ninguno lugar a la palabra. Dolor me da que nuestras diferencias, que siempre nos sirven de bisagra relacional, sean las mismas que nos estancan en estas posiciones angustiosas. Dolor es que la bisagra que une nuestras vidas y nos deja fluir el uno en el otro sea también la que un día pueda tener a bien de dejarnos al uno sin el otro. Y el dolor, es raro.

Sin embargo, debo decirte mi querida amiga, que no es casual que haya sucedido hoy y no antes, ni después.
Como vos bien decís, la vida solo esta hecha de momentos precisos, personas precisas y situaciones precisas. Pregunto: "precisas"... ¿por lo especificas o por lo preciso, lo necesario? ¿Notaste alguna vez que entre preciso y precioso solo hay una "o" de distancia?

Independientemente de como todo resulte... lo siento, te amo.