viernes, 5 de abril de 2013

Mata, nos mata.

Te dice bello pero dudas. Te dice "Me gusta" pero, ¿le gustas? Te comparte sus babas pero, ¿comparte con vos? ¿Que hace con vos? ¿Que hacen? ¿HaceN o vos haces por un lado, el por otro y pretenden que un choque de haceres genere un colectivo de a dos del que surja un "nosotros" que acabe por borrarlos de la individualidad que implica la soledad? No saber, nunca saber, que significamos para otros, para esos otros, para los otros que todos sabemos son distintos de nuestros otros "otros", esos otros que son amables (en términos de amor), esos otros que son besables, acariciables, y demás; no saber que somos para esos otros con los que sin darnos mucha cuenta nos fusionamos hasta perdernos en la multiplicidad de los deseantes... no saber no mata, motoriza. Dudar es lo que mata.

miércoles, 27 de marzo de 2013

El salto

Hay algo, o alguien. Hay cosas y cosos, y quienes, y alguienes. Hay botellas de vino muertas en la esquina donde se besaban los algos. Hay hormigas que invaden los espacios dulces que habitan las gentes que gustan besarse con alguienes, o en su reemplazo, con botellas de vino que acaban muertas en sus labios y abandonadas e inútiles en las esquinas de las cuadras donde viven tantos quienes que pudieran besar, pero no lo hacen. Qué lástima que no lo hicieran, que no lo hagan, que no lo hagan ya, que lo hayan hecho, que lo hayan repetido. Qué lástima lo que lastima, lastimaba y lastimará. Qué lástima los que nos lastiman. Que grandes los estertores de los cuerpos que se besan en la esquina donde los que no besan dejan botellas muertas de vino. Que grande lo que abarca, que pequeño el que ni aprieta ni abarca ni habita ni ama ni lastima. Que grandes las lastimaduras que dejan cicatrices que las cremas tratan fútilmente de reparar sin entender que la cartografía que defiende lo propiamente humano está hecha de esas viejas lastimaduras devenidas cicatrices. Que pequeños los humanos que no visten y revisten y portan y reportan sus cicatrices con el orgullo que merecen las lastimaduras y los lastimarios y ellos, los lastimandos. Lastimando aprendes a lastimar porque lastimando aprendes a marcar porque lastimar es aprender a amar porque amar es dejar una marca en el otro y en uno más allá de uno y del otro y de todos y solo dejas marca si lastimas. Lástimas varias surcan el mundo pero los lastimeros no se dan cuenta que dar lástima no es dejar muesca en el mundo más que una efímera marca de lo sufrido de la existencia sin lo más bello de ella. Si es solo sufrir no es vida. Si es solo lastimadura no es vida. Es solo eso. Pura lastimadura sin amor ni amar ni amantes ni marcas ni muescas ni muestras ni demostraciones.

Cortalo por donde quieras porque esto sigue porque así es la existencia. Sigue aunque no quieras y te resistas. No espera. Multiplica aunque vos no sepas ni sumar. Te sugiero que aprendas pero lo mío son solo sugerencias de filosofo venido a menos que deja botellas de vino en la esquina donde alguna vez fue el boludo lastimado que besó y dejó de besar no sin dejar marca no sin lastimar no sin ser lastimado. Lastimá... es una orden.

lunes, 18 de marzo de 2013

Y en la incertidumbre de nunca saber...

'Como te quiero!'. Interrogalo: ¿cómo te quiero? ¿cómo me querés? Queremos al otro como queremos tantas veces como los otros nos quieren como quieren pero ¿acaso nos planteamos siquiera cuantas veces queremos (y nos quieren) como se puede (pueden)? ¿Queremos siempre igual? ¿Se puede querer siempre igual? ¿Nos dejamos querer siempre? ¿Nos dejamos querer como merecemos que nos quieran? ¿Cuantas veces nos conformamos con lo poco posible en lugar de buscar el querer deseado?

Producimos en nuestra vida los afectos que nos quieren. No vienen desde afuera diciendo 'Hola, si... Te quiero (así o asa). No se presentan, no vienen y se presentan con nombre y apellido. Eso es mentira. El afecto se crea. Los creamos con lo que ponemos en el mundo. El amor que dedicamos a otro es la demanda de amor que forjamos.

¿Deseo es igual a Demanda? ¿Demandamos lo que deseamos o deseamos lo reclamado? ¿Cuantas veces se encarcela el corazón en la demanda y le arruga a la elección? Si el refugio de la demanda se cruza con el deseo, latiendo en superficie de los cuerpos... ¿cuál (quién) gana?

Y cuando no arrugas, cuando arrimas y pareciera que perdiste el tiempo, que perdiste el amor que apostaste... ¿a qué banco le pedís prestado para seguir apostando? ¿vale que te traten de cobarde cuando te quedaste con las manos llenas de promesas rotas y los bolsillos vacios de ilusion por-venir? ¿este es el amor de hoy? ¿imperativo de cuerpo? ¿Cuerpo todo cuerpo, sin corazón?

Si despues de dar todo lo que tenés no alcanza, y das lo que no tenés y aun asi no alcanza... ¿relacion con otro o voracidad del otro? ¿cuando decir basta al que nos consume es miedo a entregarse y cuando es poner un limite al incapaz que galopa por la vida descorazonado?

Y en la incertidumbre de nunca saber cuando es una cosa y cuando la otra, crucemos los dedos para tener la suerte de no quebrarnos el corazón al tirarnos a la pileta cuando no había mas que el espejismo engañoso de un agua que en realidad nunca estuvo alli esperando por nosotros.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Un adiós no es suficiente para el que no lo merece

Mirando fotos, mirando libros, revolviendo entre recuerdos viejos me hallé borrado. Hay un episodio de mi vida que ha sido sistemáticamente borrado, voluntariamente aniquilado, dolosamente ignorado... cual si yo nunca hubiera existido.

Pienso, un adiós no es suficiente para el que no lo merece... ¿pero no merecerlo, y ni siquiera recibirlo?

Veo lo fundante del abandono para mi, lo difícil de soportar y lo paradójico de volverme soporte para encontrar un lugar en el mundo. Creo en la felicidad, creo en los sueños, soy humano, creo en nuestras virtudes y en la potencia de los deseos. Soy humano, producto de una historia, de una estructura, de un amor (o varios), de un encuentro. Soy una historia, y fui parte (no grande, pero si parte) de otras historias. Verme borrado de algunas de ellas me causa tristeza. Siento que la borradura es negar, es olvidar, es infantil. Solo viendo hacia atrás podemos crecer hacia el futuro. Ver no es quedarse, no es estancarse. Ver es considerar lo previo y hacer algo superador.

Yo logré hacer algo superador, aunque aun me duela la borradura... no se vos. A diferencia mía  vos si mereces un adiós.

martes, 13 de noviembre de 2012

Evaluemos...

Evaluemos... evaluemos siempre. Evaluemos que hacer a cada momento. Evaluemos que pensar antes de pensarlo y que sentir para que el pensar no joda. Evaluemos las formas. Las formas en tanto contacto con el otro y las formas formales. Evaluemos si va sangría, justificado, con negrita y subrayado. Evaluemos la letra. Evaluemos el carácter. Evaluemos reglas. Evaluemos las condiciones que ponemos para que nos amen. Evaluemos la distancia que ponemos y pongamos mas. Evaluemos lo que son los otros. Evaluemos lo que somos. Evaluemos los objetivos. Evaluemos las amistades. Evaluemos la creatividad (no sea que se salga del curso normal de pensamiento). Evaluemos el cansancio, hasta el cansancio, por el cansancio y sin descansar. Evaluemos la evaluación.

Y luego de haber evaluado todo, te pregunto: ¿de que te sirvió? Al final de una evaluación, los datos fríos que te otorga nunca se comparan con la calidez de lo humanamente espontaneo.

Vos, si queres y te queda vida, segui evaluando. A mi, dejame la emoción.

martes, 16 de octubre de 2012

Tatuada a fuego, la escena montada al otro que ignoró. Fuerte, la mirada que no alcanzó para reconocernos juntos. Amor, lo que fundó las palabras que antes fueron ruido, solo ruido. Ruido que antes, ahora y luego, nos mantiene siempre distintos y nunca claros. El sabio que consciente de si, no se preocupa por develar pronto se pierde en los recuerdos de nadie y es hablado por ninguno. Inminentemente necesario, el tornado que vuele de un soplido la ficción de las vidas falsas. Imágenes que crean banalidades a partir de lo más profundo, de lo que escapa la lógica del ser ocupando un lugar más allá del comprender. Humo que asfixia el alma y nubla la vista. Lagrimas que castigan. Mensajeros trayendo encomiendas que han de perderse de camino al cielo y...

por ultimo, tu voz (¿tu vos? tu... ¿vos?; ¿tu?, vos).

lunes, 8 de octubre de 2012

¿Y si un buen día no te reconocieras más en el reflejo del espejo? ¿despersonalización o personalización? ¿por qué se fracturan las mascaras? ¿qué pasa cuando se te caen las vestiduras? Si la escena te interroga por la comodidad que no sentís, la pertenencia que no tenés y el amor que no buscás, ¿sostenes la pregunta hasta las últimas instancias? ¿qué se siente que tiemblen los cimientos que parecían de cemento y no llegaban a plastilina caliente? ¿cómo pasas de película muda a la vivacidad del color? ¿cómo es dejar ir la naturaleza muerta cuando te dejó hacer tanto? ¿cómo es asumir la música que suena a ruido por desconocida? ¿qué acordes prevalecen después de que los viejos instrumentos dejan de tocar la vieja canción? ¿cómo escribir canciones nuevas? Si tenes que re-escribir la historia anterior, para empezar a escribir la nueva y la presente de repente revela la mentira que siempre estuvo y por mala lectura entendimos todos mal... ¿qué hacer? ¿qué decir? ¿qué sentir?