martes, 31 de mayo de 2011

"Todo"

Que gracioso el "todos". El termino digo. Por alguna peculiar razón me causa risa, me obliga sonrisas en el colectivo. Es tremendo como en una palabrita se incluye la "totalidad" de algo, de alguien, de alguienes. "Todos los perros", "todas las manzanas", "todos los desencuentros". Es re difícil un "todos", mas diría es re difícil un "todo". Es muy taxativo, y mira que a mi me encanta el taxativo, el negro-o-blanco, el si-o-no. Pero un "todos" es difícil de manejar. Difícil de maniobrar porque es difícil de conceptualizar. Una totalidad es difícil de conceptualizar y en la singularidad nos sentimos solos. Una totalidad es difícil de traer en acto, es difícil de pensar, difícil de ejemplificar realisticamente; y una parcialidad nos deja gusto a incompleto, a falta, a desamparo.
Peor es cuando dentro de un todos uno se siente solo, dentro de un todos que no te representa y al que no te podes revelar por ser un "uno" y no un "todo". Ahí terminas en nada, siendo "nada" para el todo. En algún punto todos los "unos" son nada para el todo. Pero este "uno" no quiere ser nada y no quiere ser "uno". Este "uno" quiere ser "seis", quiere ser azul o rojo, quiere ser "a" o tal vez "z", pero por sobre "todo" quiere SER, y ser mas que simplemente en función de un todo.

Entonces, mi querido "todo", este "uno" te dice adiós y, además de suerte, te desea que no prestes atención a su huida, que lenta se produce y desarma tu estructura narcisista y totalitaria.

miércoles, 25 de mayo de 2011

No una critica sino una mera observación...

No habiendo sabido el uno del otro pudo haber pasado el tiempo por millares de décadas. La vibración de tu alma pudo jamas haberle llamado la atención al galope de mi corazón; el movimiento regular de tus pulmones pudo jamas haberle proferido interés a mi torrente sanguíneo. Pudimos haber existido en dos puntos completamente distintos del planeta.

O bien pudimos haber sido parientes, o amigos de toda la vida. Pudimos habernos cruzado mil veces en un subte, o caminado a la par por las calles mugrosas de esta ciudad. Pudo el tiempo habernos hecho cruzar tanto que hubiera sido necesaria algún tipo de presentación. Pudo la vida golpearte la cabeza con un mazo y que yo fuera tu doctor, pudo la vida haberme enviado a tu consultorio; pudo el destino juntarnos en mil formas distintas.


Solo sé que nos cruzamos como nos cruzamos, que somos los que estamos y los que no están, eligen no estar.

martes, 24 de mayo de 2011

Que todo sea un circo...

Si dejamos que todo sea un circo, si nos entregamos constantemente al control de un perverso maestro de ceremonias que va presentando nuestros grotescos ante la gente como si fueran hermosos e interesantes actos pasibles de ovación, si vivimos maniatados por un domador de deseos que como leones luchan contra un látigo que nos golpea donde mas duele, si se ríen constantemente de todo lo que hacemos y decimos cual si fuéramos payasos al servicio de las sonrisas ajenas, si permitimos que el mundo se deslumbre con nuestras ilusiones y expresiones de fatasmagorica magia mientras habilidosos ocultamos, crueles y vergonzosas verdades... ¿por qué tanto afán por lo autentico?
Pregunto, si el show nos gusta al punto de la adicción; si preferimos por siempre dormir entre la hipocresia de lo que no se debe ser, lo que no se debe hacer y lo que no se debe decir; si vivimos enmascarados por siempre sin poder renunciar a nuestros modismos; si no somos sino en función de un pretendemos; si respiramos las mentiras de otros únicamente para que los otros acepten respirar las nuestras... ¿cual es la cuota de real que hay en nuestras realidades?

lunes, 16 de mayo de 2011

Quisiera saber como no irme en el hacer, quisiera que las palabras tomaran el mando de las emociones y se expresaran como son, como nacen. Quisiera no perderme en el discurso cursi y simplemente comunicar. Me cuesta, me subo a las escaleras de la metáforas subiendo hasta los ascensores de la retorica que me dejan en las nubes donde sueño. Tengo un deseo oral erótico, en tanto no paro de saciarme en la palabra que entra y sale de mi boca. Riego mi vida con frases que a medio terminar se cansan de lo largas que son, fuerzo a que todo sea mas largo, sin ser mas complicado; fuerzo lo simple hacia lo complejo y detesto lo simple en tanto es lo mas complicado de lograr. Me escapo de la muerte en actividades llenas de vida y quiero escaparme de la muerte con vos sosteniendo mi mano...

Hasta estar bajo la araña gigante con vos de la mano NO paro...

Entre hojas impresas de teóricos de psicoanálisis, marcadores gastados en resúmenes de general y la escuadra que uso para grafo te encuentro cada tanto. Y tus "cada tantos" se van volviendo mas frecuentes al punto, casi arriesgaría, de que sos distracción recurrente. Tengo que admitir que me encanta.
Hoy cuando apareciste entre las fotocopias y el desorden generalizado de la mesa del comedor me quede pensándote y no tengo palabras para describir. Es sensacional, es perfecto como surcas la mente, mi mente; enloqueciéndome, interrumpiendo en los momentos justos, atacando la tranquilidad, enamorando con esa manera tan particular que tenés de hacer todo.

Sos mi mejor momento repetido del día, y voy por más... mucho más.

domingo, 15 de mayo de 2011

De ti, de mi y de lo psicoanalítico de comer un caramelo en la parada del 24...

Existimos en tanto faltos de algo. Nos constituimos como sujetos a partir de la búsqueda permanente e incesante de ello que falta en nosotros. Construimos una vida donde giramos en una pelea contradictoria y constante entre los impulsos que nos empujan a la realización del deseo y los que nos frenan. Vivimos en las añoranzas motoras de nuestra actividad, anhelos que solo pueden saciarse parcialmente, irrealmente.
Todo esto cruzo mi mente a partir de una serie de conductas nada azarosas de las que fui parte hoy, en tanto añorante de vos. A la madrugada, en la espera de un colectivo que me reencontrara con mi departamento, pensé en vos y, sin pecar de redundante, en tu voZ. Inmediatamente busqué en mi bolsillo un caramelo dulce. Lo introduje en mi boca y, mientras se disolvía en mi saliva regalándome la ilusión de un azúcar que no tenia, pensé en la significación de lo que acababa de hacer. Pensé que ante la imposibilidad física de tenerte en ese momento a mi lado y, particularmente, dentro de mi cavidad bucal mientras a modo de caramelo tu saliva me regalase la dulzura que le atribuyo en fantasías mientras tus labios me dedicasen su pasión violenta; algo debía saciar mi deseo en el mismo orden, en el orden de lo oral y lo dulce. En un viaje único, mi deseo queda saciado parcialmente, en tanto dicha realización es fantasmática, imposible. Al terminar el caramelo me encontré con una doble amargura, por un lado por el propio final y, por otro, debido a que el verdadero fin de mi añoranza "primera" no fue cumplido sino sustituido por uno nimio, que merced de su nimiedad, dejo un sabor a poco en el alma.
Luego de todo esto y mientras el colectivo llegaba a la parada donde me tocaba descender me pregunté:

¿cuan insatisfechos debemos de estar para entender que necesitamos el encuentro de nuestros cuerpos, en tanto cuerpos de palabra? ¿cuanta insatisfacción debo inervar en tí para que, una vez dentro de mi vida, no decidas fugarte? ¿cuanta insatisfacción podré soportar para mantenerme en la tuya?

martes, 10 de mayo de 2011

De lo bueno y lo malo...

Hoy mientras caminaba por la calle pasé cerca de una señora y un nene chiquito, de no mas de cuatro años. No pude evitar escuchar una frase que me dejó pensando. "Vos sabes lo que es bueno y lo que es malo, sabes diferenciar lo que tenes que hacer de lo que no". Lo decía con voz de sargento, mirada fija, ceño fruncido y actitud acusadora.
Me recordó momentos horribles de mi infancia y un par de no tan infante. La frase me dejó un gusto muy amargo y me abrió una gran pregunta: ¿lo sé? Es peculiar como esa frase que parece muy nimia y común en la jerga parental incluye un peso con el que podemos cargar el resto de nuestras vidas. Es probable que cuando un adulto lo dice no se pone a pensar, como yo, en el significado que tiene en si la frase, ni mucho menos como repercute en la mente del chico.
Lo que me resulta peculiar es como un adulto puede decir semejante cosa a un niño pequeño sin admitirse a si mismo el grado de hipocrecia que ello representa. Es decir, un adulto que se considere como tal debe haberse encontrado en sus años de vida con aunque sea UN predicamento que invalide la frase. Alguna vez como adulto debió haberse cruzado con una situación en donde lo bueno y lo malo se mezclan y conviven, donde pelean por su lugar en tanto fuerzas opuestas y enfrentadas. Debió haber vivenciado en la vida algo que fuera "relativo", cosas que no son del todo buenas, pero no por eso malas; y viceversa. ¿Como incluimos esto en la frase rectora de un padre? ¿Como incluimos la relatividad de las cosas en la crianza del niño?
Lo primero que se me vino a la cabeza cuando escuche a esta mujer decir lo que decía mientras su educando agachaba la cabeza fue: ¿sabe usted diferenciar lo bueno de lo malo y tomar una decisión, llamemosle, "correcta"? ¿le es fácil? Cuando lo que conviene esta mal y lo que no conviene esta bien; cuando el camino es mas largo si hacemos las cosas "como corresponde", ¿no se siente tentada por lo fácil? ¿Todo lo positivo esta bien y todo lo negativo esta mal? ¿Como introduce usted a su hijo en esto que no es mas que lo que plantea la realidad en la que vivimos?
Tal vez me responderán los moralistas que incluso cuando el camino es mas largo, es mejor tomar las decisiones que "están bien", las que responden a las "buenas costumbres". Yo voy mas allá. Yo me planteo el problema de insertar a un niño en la vida con pautas establecidas e inamovibles de lo que es "bueno" y lo que es "malo" y que tiempo mas tarde el mundo le muestre la necesidad de aceptación de un otro, incluso si estuviera este fuera de esas cajitas cerradas, perfectas, impecables e invariables donde habitan los conceptos del "bien" y el "mal". ¿Que pasa cuando el mundo incluye en las buenas costumbres la aceptación a todos indiferentemente del sexo, raza, nacionalidad, estrato social, estado civil y sanitario, profesión, orientación sexual, etc? Doy un paso más y pregunto, ¿que pasa cuando las buenas costumbres incluyen la aceptación de todo pero la educación no suprime lo invariable de la moral? En un mundo infinitamente maleable, donde todos dejamos una marca pese a quien le pese, ¿como le enseñamos a los chicos a jugar con plastilina en lo conceptual, dandolés piedras en lo concreto?

domingo, 8 de mayo de 2011

"Me emociona verte… tan valiente, enfrentándote a este increíble monstruo (una criatura pavorosa a la que seguramente fuiste a buscar a lo más profundo de tus pesadillas), preparado para un combate disparatadamente desigual.
Dibujo de un pequeño conejo enfrentando a un monstruo (Título: 'Sir Bunny Vs The Wockwurm', Autor: 'Ursula Vernon')
Me resulta conmovedor verte… asustado, sí, pero sin retroceder ni un solo paso, y sin bajar esa espada tan chiquita aunque parezca que no tengas ninguna posibilidad de salvarte…
Y sin embargo, aunque sea difícil de creer, esta escena tiene un final feliz. Tan feliz como inesperado y sorprendente.
Ahora que estás tan cerca del monstruo, de esa exagerada representación de todos tus temores, te das cuenta de que en realidad no hay ningún peligro. En un solo instante comprendés que semejante monstruo no podía ser real… que nunca fue real. Es como si te despertaras de un mal sueño. Podés ver, por primera vez y con toda claridad, que aquello que te provocaba tanto miedo (o preocupación o angustia o dolor o tristeza) simplemente no puede afectarte.
Y todavía una sorpresa más: ya no te sentís como si fueras un conejito. Descubriste tu verdadera naturaleza y sabés que ya nada volverá a limitarte…
Axel Piskulic"

domingo, 1 de mayo de 2011

Regalarle un abrazo al mundo...

"Tal vez fundirse en un profundo abrazo con cualquiera que esté cerca no cambiará este mundo individualista, pero si quedará impreso para siempre en aquel lugar más allá de nosotros, más allá de nuestra soledad."

Quiero...

En un documental que alguna vez vi, decían que para obtener aquello que uno añora el primer paso era escribirlo. ¿Por qué no? Ayer mientras cenaba vi dos copas a estrenar, una botella de vino blanco que apenas pude abrir y pasta para dos. Es dificil cocinar para uno, siempre me resulto dificil. Entonces pienso, ¿que quiero? Quiero dos copas llenas, quiero dos platos, quiero conversar, quiero teatro, quiero abrazar al alguien que decida llenar el otro lado de la cama, quiero una muestra de arte con alguien de la mano, quiero risa sincera y compartida. Empieza a hacer frio, y yo quiero a alguien que ya tengo avistado.